• Eléctricos: Para los proyectos que requieran cabrestantes de gran capacidad. Su regulador de velocidad por variación de frecuencia con control de par, hace que sean especialmente recomendables para los trabajos en plano inclinado o en vertical.
  • Electrohidráulicos: Diseñados especialmente para el transporte de personal, en pozos verticales o en plano inclinado y para extracciones de mineral en producciones medias. Están formados por dos unidades: unidad de tracción y unidad de potencia. Su sistema de transmisión hidrostática hace que sean versátiles y su alto grado de robustez los convierte en el modelo perfecto para trabajos subterráneos en ambientes deflagrantes.
  • Neumáticos: Sus motores neumáticos de engranajes o pistones radiales hacen que sean perfectos para trabajar en ambientes con riesgo de explosión (minería del carbón y plantas con emisiones de gases peligrosos).
  • Scrapers: Concebidos para el arrastre de mineral, su mando hidráulico y alta velocidad de arrastre los ha convertido en los más veloces del mercado.